Síndrome de caída de postura (EDS) en gallinas ponedoras

El síndrome de la caída de la postura es una enfermedad viral causada por una infección del virus adenovirus, y se caracteriza por la disminución en la producción y la calidad de los huevos.

Esta enfermedad tiene un gran impacto económico ya que afecta considerablemente en la producción.
        Las enfermedades son aspectos de vital importancia ya que a partir de estas se analizan los comportamientos de las aves y su incidencia en la producción, con el fin de identificar los planes de acción pertinentes para controlarlas a tiempo.

Es por esto que con este artículo, el equipo técnico de Zucami pretende presentar TIPS que ayuden a nuestros clientes a conocer e identificar el Síndrome de Caída de Postura.

¿Qué es el Síndrome de Caída de Postura o EDS?

El síndrome de caída de postura o EDS (por sus siglas en inglés – Egg Drop Syndrom) es una patología que afecta a las gallinas ponedoras, y que se transmite a través del huevo. Todas las razas se pueden infectar, pero se ha reportado que son más susceptibles las reproductoras pesadas y las aves de huevos marrón.
La transmisión horizontal ocurre lentamente en el sistema de jaulas y rápidamente en los sistemas de postura de piso en granjas de ponedoras. Los huevos contaminados, así como las bandejas de huevos o las heces, parecen ser las principales fuentes de propagación del virus. Sin embargo, algunos brotes se han atribuido al contacto con aves silvestres o con agua contaminada por heces.
     Se tiene la creencia de que las pocas gallinas infectadas llevan latente el virus y luego infectan a otras en el momento de entrar a postura. Las gallinas infectadas excretan virus y las sanas en contacto se contagian. Una vez que el lote se enferma se produce el contagio horizontal, pero el virus no es muy infeccioso o la excreción es baja, por tal motivo otros lotes cercanos pueden llegar a no enfermar.

¿Cuáles son los síntomas del EDS?

La enfermedad se caracteriza principalmente por un descenso de la producción de huevos al principio de la puesta, o por una caída repentina de la producción en una fase posterior del periodo de puesta.

Al principio, los síntomas incluyen huevos sin cáscara y con cáscara fina, huevos deformados y, en el caso de los huevos marrones, una pérdida de color de la cáscara. Además, las claras de estos huevos son muy acuosas, y hay una considerable variación en el peso de los huevos.

Los síntomas más comunes en las aves son:

Disminución en el consumo de alimento.

La cresta se torna pálida.

Aparición de una ligera diarrea.

Aunque los signos del EDS son bastante característicos, el diagnóstico no debe hacerse sólo por el cuadro clínico, sino que debe confirmarse mediante pruebas de laboratorio, ya que varias causas infecciosas y no infecciosas pueden provocar una disminución de la producción de huevos y pueden perjudicar la calidad externa e interna de los mismos.

Además, varios factores no infecciosos, como la densidad de población, el manejo y la calidad de los alimentos y el agua, están implicados en las pérdidas en la producción de huevos y deben tenerse en cuenta.

El EDS y sus consecuencias en la producción

Los brotes de síndrome de la caída de la postura normalmente duran de 4 a 10 semanas y puede esperarse una caída de entre el 10 y el 40% de la producción de huevos. El tiempo que debe transcurrir para que un ave pueda volver a una puesta normal puede ser de 4 a 8 semanas, y en muchas ocasiones la curva de producción queda por debajo de lo normal.

La disminución de la producción de huevos está relacionada con los efectos patológicos que este adenovirus provoca en el sistema reproductivo de las gallinas ponedoras.

Por otro lado, el virus se elimina a través del huevo y de los pollitos de un día, lo que lo hace persistente en la producción.
La dispersión de este adenovirus de tipo A implica un mayor número de aves afectadas durante su etapa productiva, aunque no causa mortalidad.
El EDS produce lesiones mínimas y están limitadas al tracto reproductor de las gallinas ponedoras, donde se puede encontrar ovarios inactivos, atrofia de los oviductos, y edemas y exudados blancos en el útero.

Prevención del Síndrome de Caída de Postura.

No existe un tratamiento eficaz para el EDS. La estrategia de prevención debe basarse en un plan de bioseguridad estricto, una limpieza y desinfección adecuadas del equipo que está en contacto con los huevos, especialmente las bandejas de huevos, que se sabe que son un factor importante de propagación de la enfermedad, además de la restricción de la entrada de visitantes.

La vacunación con un virus inactivado antes de la puesta es sobre todo importante para prevenir las pérdidas de producción de huevos y la reducción de la calidad de la cáscara de los huevos en las manadas de ponedoras comerciales y reproductoras. La vacunación inicial se realiza entre las 14 y 16 semanas de edad.