Tips sobre la producción de codornices

El huevo de codorniz se presenta como un alimento muy completo debido a su alto contenido en proteínas, vitaminas y minerales. Por ello, aunque los huevos de codornices son más pequeños que los huevos de gallina, su valor nutricional es mayor.


Con este artículo, el equipo técnico de Zucami pretende presentar TIPS que ayuden a nuestros clientes a conocer las características de la producción de huevos de codornices.

Especies de codornices más utilizadas.

La especie de codorniz que más se utiliza para la producción de huevo y carne es la Codorniz Japonesa (Coturnix coturnix japónica). Sin embargo, para cotos de caza, la especie más solicitada es la Colín de Virginia (Colinus virginianus):

Colín de Virginia.

Se trata de una especie semisalvaje que se cría normalmente de 14 a 16 semanas antes de liberarla en cotos de caza.
Se recomienda que estas aves tengan un contacto mínimo con humanos para que no se vea afectada su condición de aves de caza.

Codorniz Japonesa.

La codorniz común, en concreto Coturnix coturnix japónica o codorniz japonesa, son las más conocidas y utilizadas para la cría en cautiverio por tratarse de la más apta para la cría con fines de producción de huevos para consumo humano, así como por su carne.

Aspectos básicos de reproducción de codornices.

La codorniz cuenta con un periodo de incubación de 16 a 17 días y los polluelos nacen con un peso aproximado de 8 a 10 gramos.
Su crecimiento es bastante rápido, logrando duplicar y hasta triplicar su tamaño y peso en las tres primeras semanas de vida.
De media, las hembras alcanzan un peso cercano a los 150 gr y los machos a los 120 gr en su octava semana de vida.

Codorniz Japonesa, la especie más importante para la industria.

Domesticadas en Japón hacia el siglo XI, la codorniz japonesa es la especie más importante para la industria avícola ya que aporta cuatro recursos importantes:
producción de huevos, producción de carne, aprovechamiento de subproductos como excrementos o plumas y repoblación de cotos de caza.
La codorniz japonesa tiene un intervalo de generación extremadamente corto. En solamente seis semanas las hembras comienzan a producir huevos muy activamente y la producción de estos huevos persiste fácilmente hasta las 30 semanas de edad o más.

La codorniz, una excelente ponedora.

La codorniz doméstica se caracteriza por ser una excelente ponedora, su promedio es de 23 a 25 huevos por mes, es decir; 250 a 300 huevos anuales.
El peso promedio de los huevos es de 10 gramos llegando a un máximo de 15 gramos. Los factores que más influyen en el peso del huevo son la alimentación, edad de las ponedoras y temperatura ambiente.

Este proceso ocurre de manera espontánea, si bien, lo facilitamos mediante la realización de volteos.

En cuanto a los porcentajes de peso, sus valores son equivalentes, es decir, la clara representa el 46.1%, la yema el 42.3%, la cáscara el 10,2% y las membranas el 1.4%.


Se debe calcular el porcentaje de recolección diaria de huevo, el cual debe oscilar entre el 70% y 90% de huevos proveniente del total de aves en puesta, considerando que el porcentaje varía de acuerdo a la edad de las codornices.

La curva de puesta es más continua y estable en las codornices que en la gallina, llegando al pico de puesta en menor tiempo, alcanzando un 80% a 90%y estabilizándose durante un largo período.

El alojamiento debe estar diseñado para garantizar la comodidad de las aves, para que esté fácilmente accesible el alimento y el agua, y que permita una desinfección fácil y eficaz.


Huevos de codorniz, una auténtica exquisitez.

Más pequeños que los de gallina y con una yema más viva, los huevos de codorniz son una auténtica exquisitez que destaca por su alto contenido en proteínas y la casi inexistencia de carbohidratos.
De hecho, su aporte energético es superior a los primeros pese a sus dimensiones inferiores.
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